
La metamorfosis de narciso es una obra que hizo Dalí en 1937. La técnica que empleo es oleo sobre tela, y su tamaño es de 52 cm de alto por 78 cm de ancho.
Se que os estáis preguntando que es todo eso que vemos. Veamos este cuadro es la reinterpretación de una leyenda grecolatina del poeta OVIDIO. Esta leyenda habla de un joven llamado NARCISO que se enamoro de su propia imagen al verla reflejada en el agua.
Al intentar alcanzarla se ahogó, y falleció. Sin embargo los dioses del Olimpo inmortalizaron su imagen plasmándolo en una bella flor: EL NARCISO
Y como anécdota muy interesante Es que la palabra NARCISISTA, que usamos para la gente que se quiere mucho, proviene de esta historia, narciso= narcisista.
Y esta historia es lo que vemos en el cuadro, mezclado con traumas de Dalí. PERO en este cuadro Dalí plasma la acción del mito y no el resultado final.
Vamos con las dos figuras principales que dominan la obra. Con estas figuras nos muestra el antes y el después de la metamorfosis. Esto lo hace generando una especie de ilusión óptica donde refleja una especie de figura genérica con forma de maniquí articulado.
El autor emplea la forma genérica para dejar claro que el personaje de la obra es la transición. Por lo tanto no es un reflejo literal, es una especie de desdoblamiento donde se transmiten dos momentos consecutivos de una misma historia. Esto se traduce en que el personaje principal, no es NARCISO, si no lo que le sucede.

La figura de la izquierda representa los instantes antes de la muerte de NARCISO. Dalí lo plasmo con tonos amarillentos, ligeramente difuminado y con forma humanoide doblándose probablemente para morir. Los contornos imprecisos dan la sensación de que la figura desaparece gradualmente.


Damos paso a la figura de la derecha. Realizada con tonos grisáceos, textura de piedra caliza y un aspecto mas definido.
También se pueden unas hormigas subiendo por la pierna. Recordad que para Dalí las hormigas simbolizan muerte y putrefacción. Por lo tanto esta es la representación de un narciso ya muerto.

En este caso la cabeza simula un huevo del cual surge la flor del narciso.
Y diréis si se trata de una figura muerta, ¿Por qué surge la vida? Cuando Dalí realizo este cuadro, lo hizo escribiendo también un poema:
Cuando la anatomía clara y divina de Narciso se inclina sobre el oscuro espejo del lago,
cuando su torso blanco doblado hacia adelante se inmoviliza, helado,
en la curva plateada e hipnótica de su deseo,
cuando pasa el tiempo en el reloj de flores de la arena de su propia carne.
Narciso se aniquila en el vértigo cósmico
en lo más profundo del cual
canta la sirena fría y dionisíaca de su propia imagen.
El cuerpo de Narciso se vacía y se pierde en el abismo de su reflejo,
como el reloj de arena al que no se le dará vuelta.
Narciso, pierdes tu cuerpo,
arrebatado y confundido por el reflejo milenario de tu desaparición,
tu cuerpo herido de muerte
desciende hacia el precipicio de los topacios, a los restos amarillos del amor,
tu cuerpo blanco, engullido,
sigue la pendiente del torrente ferozmente mineral
de las negras pedrerías de perfumes acres, tu cuerpo…
hasta las embocaduras mates de la noche
en cuyo borde centellea ya
toda la platería roja
de las albas de venas rotas en los “desembarcaderos de sangre”.
Narciso, ¿comprendes?
La simetría, hipnosis divina de la geometría del espíritu, colma ya tu cabeza con ese sueño
incurable, vegetal, atávico y lento que reseca el cerebro
en la sustancia apergaminada del núcleo de tu cercana metamorfosis.
Narciso, estás tan inmóvil
que parece que duermes.
Si se tratara de Hércules, rugoso y moreno,
dirían: duerme como un tronco
en la postura de un roble hercúleo.
Pero tú, Narciso,
duermes como una flor acuática.
Se acerca el gran misterio,
va a producirse la gran metamorfosis.
Narciso, en su inmovilidad, absorto en su reflejo
con la lentitud digestiva de sus plantas carnívoras, se hace invisible.
Sólo queda de él
Cuando esa cabeza se raje,
cuando esa cabeza se agriete,
cuando esa cabeza estalle,
será la flor,
el nuevo Narciso,
Gala-mi Narciso.
Esta es la diferencia entre el cuadro y la leyenda de Ovidio. Dalí se siente identificado con Narciso, se quiere mucho mucho a si mismo, sin embargo el recalca que el no va a morir como lo hizo narciso. A el Gala le va a salvar de este funesto destino.
El fondo esta inspirado en los paisajes de cap de creus, lugar donde veraneaba el artista. Ese paisaje irreal fruto de la erosión y del paso del tiempo esta hecho con ese efecto ilusorio y se ve afectado por la metamorfosis.

Vamos con los personajes que aparecen en segundo plano. Tras las dos figuras observamos un grupo de personas. Según el propio dali se trataba de un hindú, un catalán, un alemán, un ruso, un americano, una mujer sueca y otra inglesa. Estos personajes representaban a los pretendientes enamorados de NARCISO y que el constantemente rechazaba.

El tablero de ajedrez colocado a la derecha representaría problemas familiares que tuvo Dalí, especialmente con su padre después de fallecer su madre.
La figura de escultura humana sobre un pedestal, colocada encima del tablero representa el ideal de belleza.

El perro que aparece a la derecha, se cree que podría representar la dolorosa memoria de Federico Garcia Lorca, un gran amigo del pintor que fue asesinado un año antes de la realización de esta obra. Con esta presencia el autor transmite que el y su amigo se volverán a encontrar.
Esta obra fue la primera que hizo el artista empleando SOLO su método paranoico crítico. De hecho Dalí dejo claro que esta obra hay que verla en un estado de ‘fijación distraída’.
Hasta aquí el comentario de esta obra, espero que os sea de gran utilidad.
Os dejo este video donde todo se explica de forma mas entretenida.
Hasta pronto y muchas gracias.