
El tiempo perforado es una obra que hizo Rene Magritte en 1938. La técnica que empleo es oleo sobre lienzo y su tamaño es de 147 cm de alto por 99 cm de ancho.
Un hecho interesante es que a Magritte no le gusto, como tradujeron el titulo de su obra. El hubiese preferido que se llamase: El tiempo apuñalado por una daga.
Vamos a analizar la composición: Tenemos una chimenea, sobre la que descansan dos candelabros sin vela, un reloj y un espejo. De la chimenea sale una locomotora
Todo era normal hasta que llego el tren
En esta obra Magritte genera misterio usando elementos cotidianos. Esto lo consigue generando una colisión de objetos ordinarios que son incompatibles.
Magritte también juega con la escala de los elementos. Todo esto combinado con la técnica tan realista que uso le dan a la imagen el encanto de lo misterioso y lo desconocido.
Magritte dijo esto sobre los elementos de su obra:
‘Decidí pintar la imagen de una locomotora. . . Para poder evocar su misterio, se unió otra imagen común y familiar sin misterio: la imagen de la chimenea de un comedor’
Vamos con el significado de la obra. En esta obra Magritte juega con la idea del tiempo y del espacio, de una forma tan sutil que ni te das cuenta.

Empecemos por ese reloj que marca la 1 menos 17 minutos, sin embargo esa luz brillante no va muy acorde con el horario. Esto recalca la incertidumbre y precariedad del tiempo. El tiempo considerado como algo certero y previsible, de pronto se convierte en todo lo contrario.

El movimiento también esta relacionado con el tiempo. Esto se observa en esa locomotora perfectamente detallada de la cual solo se ve la mitad
Si el tiempo se reanudase, ¿saldrían todos los vagones que arrastra la locomotora?
Digo yo que si, ¿no?
Sin embargo la quietud de la obra transmite lo que indica el propio titulo: El Tiempo Perforado o como quería Magritte: el tiempo atravesado por una daga.
Con ello Magritte cuestiona la existencia del tiempo, ya que si el tiempo existe ¿Cómo puede ser perforado? o incluso parado por el propio Magritte a través de esta obra. En esta obra Magritte consigue paralizar el tiempo pintando algo que podría no haber ocurrido nunca.
Magritte también cuestiona la existencia del espacio. Para ello hay que tener el cuenta que el tiempo sin espacio no puede ocurrir y viceversa.

El espejo si nos fijamos, no refleja el cuarto, ni siquiera refleja la luz que genera ese ambiente tan agradable. De hecho esta igual de oscuro que la chimenea. También fijémonos que solo refleja el reloj y uno de los candelabros.
Entonces espejito espejito ¿Qué me estas mostrando?, ¿tenemos espacio si o no?
Os recuerdo que el tiempo ha sido apuñalado por una daga, y que sin tiempo no puede haber espacio, y no puede haber tiempo si no hay espacio.

Las formas escogidas por Magritte también juegan un papel muy importante para transmitir todo lo que os he contado. Todo lo relacionado con el espacio, se identifica por sus esquinas agudas y finas líneas, mientras aquello relacionado con el tiempo, el reloj y la locomotora esta representado con formas circulares.
Todo ello hace hincapié en la distinción entre la realidad y el sueño. Alterando los elementos y recalcando lo que se puede ver y lo que no personifica la propia naturaleza del surrealismo.
Con esta obra, Magritte también realza la idea de que la vida cotidiana es surrealista, y demuestra que hay una delgada línea entre lo que tiene sentido y lo que no.
Y hasta aquí llega mi análisis de esta obra. Os dejo este video en el que os cuento todo esto de forma más entretenida.
Gracias y hasta pronto